La tradición hotelera de buscar entornos monumentales para construir establecimientos, viene de antiguo y responde tanto a razones comerciales como a la idoneidad de los mismos entornos que ofrecen al viajero, ambientes, paisajes y la posibilidad de encontrar un ambiente sociocultural afín.
En España son varias las cadenas hoteleras que están apostando fuertemente por este tipo de inversiones, además de los Paradores Nacionales que cuentan con bastantes instalaciones de este tipo.
La foto que encabeza este reportaje de los Jardines del Generalife es bastante ilustrativa, en sus inmediaciones aparte del Parador de San Francisco, enclavado en un antiguo convento mandado a construir en el siglo XV por los Reyes Católicos y situado dentro del mismo recinto de los Jardines del Generalife, encontramos otros tantos lujosos hoteles algunos bastante emblemáticos como el Alhambra Palace ó el Washintong Irving.
La Alcazaba- Castillo de Gibralfaro, en Málaga. Foto SHB.
La misma importante oferta hotelera cultural encontramos en La Alcazaba y Castillo de Gibralfaro, en Málaga, donde también encontramos un Parador Nacional amén de otros tantos hoteles en sus inmediaciones, toda una oferta de turismo cultural en la Costa del Sol que no hace sino enrriquecer la enorme presencia de instalaciones dedicadas al turismo de Sol y playa característica de la zona, además de establecer pautas ejemplares en cuanto a la lucha contra la estacionalidad que sufre el sector hotelero, no solo el de sol y playa, en nuestro país.
Pero debemos tener claro y lo iremos descubriendo en estas páginas que no necesariamente, los hoteles culturales, son exclusivos de escenarios tan privilegiados, encontramos hoteles con estupendas colecciones de arte, es el caso de Derby Hotels, cadena barceloneza donde se exhiben colecciones de Picasso, Tápies, Miró o Mariscal, el MiróHotel en Bilbao, en Madrid el hotel Villareal tiene piezas de arte greco romano, y el hotel Urban con piezas de arte egipcio entre otras obras de arte.